Una maravillosa “guitarra” llamada SITAR

El post de hoy está dedicado al sitar, el instrumento musical que da nombre a nuestro restaurante en la Rambla del Poblenou (Barcelona).

Seguramente hayáis escuchado alguna vez la canción Norwegian Wood de The Beathes ¿os fijásteis en ese sonido brillante tan particular que logra George Harrison? Él fue uno de los primeros músicos de los 60 en interesarse por aprender a tocarlo.

El Sitar proviene del norte de la India, aunque según algunos musicólogos toma el nombre de un instrumento persa, el sehtar: Seh (tres) Tar (cuerda), y fue introducido en India durante el período mogol. Pero lo que no tiene discusión es que es un instrumento esencial en la música clásica del norte de la India y que pertenece a la familia de los laúdes.

A todo el mundo le llama la atención su aspecto, que se ha mantenido inalterable desde hace 700 años: a partir de media calabaza curada se crea la caja de resonancia, que se sitúa en el extremo inferior del mástil recto, y que lleva un diapasón más ancho que el de la guitarra. Tiene entre 5 y 7 cuerdas principales y entre 13 y 18 cuerdas “simpáticas” (se las conoce con este nombre porque no se pulsan sino que resuenan por simpatía sonora con las cuerdas principales).

Cuando se escucha la música delicada y metalizada de un sitar por primera vez ya nunca se olvida. Y tal vez eso fue lo que les pasó a los jóvenes londinenses de mediados de los 60. Según parece, fue George Harrison uno de los primeros en ponerse a “jugar” con el instrumento durante un descanso en el rodaje de “Help!”.

Probablemente sea uno de los pocos instrumentos no occidentales que más han influenciado a la música pop, algo que todavía hoy sucede. Por ejemlo, en este vídeo podéis escuchar como suena la fusión del sitar que toca Anoushka Shankar con la guitarra flamenca de Pepe Habichuela. ¡Que lo disfrutéis!

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